Los centros de datos modernos enfrentan avalanchas de datos sin precedentes, con las arquitecturas de red tradicionales colapsando bajo la presión. Las limitaciones de densidad de puertos y los cuellos de botella en el ancho de banda obstaculizan cada vez más la innovación empresarial. La solución radica en una tecnología de módulo óptico confiable y de alto rendimiento que ofrece el máximo potencial de datos en espacios reducidos.
El módulo óptico SFP+ monomodo 10G representa un salto tecnológico, permitiendo la transmisión de datos de 10Gbps a distancias de hasta 10 kilómetros en fibra monomodo. Este avance aborda desafíos críticos de infraestructura y al mismo tiempo mantiene la eficiencia de costos.
Estos módulos, que cumplen rigurosamente con las especificaciones eléctricas SFF-8431 y los estándares de fibra IEEE 802.3ae, garantizan una compatibilidad perfecta con los equipos de red convencionales. La ingeniería de precisión elimina las variaciones de rendimiento que podrían comprometer la transmisión de datos de alta velocidad.
El diseño de bajo consumo reduce significativamente el consumo de energía al tiempo que mantiene los puntos de referencia de rendimiento. La transmisión de fibra óptica proporciona ventajas inherentes, incluida la inmunidad a la interferencia electromagnética (EMI), que garantiza la integridad de los datos al evitar la degradación de la señal.
Estos módulos, que admiten velocidades de datos de 1,25 Gbps a 11,3 Gbps, se adaptan a diversas aplicaciones, incluida la computación en la nube, el análisis de big data y la transmisión de video de alta definición. Esta flexibilidad prepara la infraestructura de red para el futuro frente a las demandas cambiantes de ancho de banda.
Diseñados para entornos operativos hostiles, los módulos mantienen un rendimiento estable en rangos de temperatura extremos (-40 °C a +85 °C). Esta resiliencia garantiza un funcionamiento constante independientemente de la ubicación geográfica o las condiciones ambientales.
• Temperatura de funcionamiento: -40°C a +85°C
• Distancia máxima de transmisión: 10 km
• Velocidad de datos: 10 Gbps
• Tipo de fibra: monomodo
• Longitud de onda: 1310 nm
• Interfaz: LC
Estos módulos ópticos cumplen funciones críticas en centros de datos, redes empresariales, infraestructura de nube y redes de almacenamiento. Su rendimiento sobresale en interconexiones de servidores, conmutación en cascada y otras aplicaciones de gran ancho de banda que requieren conectividad de fibra confiable.
A medida que la transformación digital se acelera a nivel mundial, una infraestructura de red sólida se vuelve cada vez más vital. Las soluciones ópticas avanzadas como el módulo 10G SFP+ representan componentes esenciales en la construcción de arquitecturas de datos preparadas para el futuro capaces de soportar aplicaciones de próxima generación.
Los centros de datos modernos enfrentan avalanchas de datos sin precedentes, con las arquitecturas de red tradicionales colapsando bajo la presión. Las limitaciones de densidad de puertos y los cuellos de botella en el ancho de banda obstaculizan cada vez más la innovación empresarial. La solución radica en una tecnología de módulo óptico confiable y de alto rendimiento que ofrece el máximo potencial de datos en espacios reducidos.
El módulo óptico SFP+ monomodo 10G representa un salto tecnológico, permitiendo la transmisión de datos de 10Gbps a distancias de hasta 10 kilómetros en fibra monomodo. Este avance aborda desafíos críticos de infraestructura y al mismo tiempo mantiene la eficiencia de costos.
Estos módulos, que cumplen rigurosamente con las especificaciones eléctricas SFF-8431 y los estándares de fibra IEEE 802.3ae, garantizan una compatibilidad perfecta con los equipos de red convencionales. La ingeniería de precisión elimina las variaciones de rendimiento que podrían comprometer la transmisión de datos de alta velocidad.
El diseño de bajo consumo reduce significativamente el consumo de energía al tiempo que mantiene los puntos de referencia de rendimiento. La transmisión de fibra óptica proporciona ventajas inherentes, incluida la inmunidad a la interferencia electromagnética (EMI), que garantiza la integridad de los datos al evitar la degradación de la señal.
Estos módulos, que admiten velocidades de datos de 1,25 Gbps a 11,3 Gbps, se adaptan a diversas aplicaciones, incluida la computación en la nube, el análisis de big data y la transmisión de video de alta definición. Esta flexibilidad prepara la infraestructura de red para el futuro frente a las demandas cambiantes de ancho de banda.
Diseñados para entornos operativos hostiles, los módulos mantienen un rendimiento estable en rangos de temperatura extremos (-40 °C a +85 °C). Esta resiliencia garantiza un funcionamiento constante independientemente de la ubicación geográfica o las condiciones ambientales.
• Temperatura de funcionamiento: -40°C a +85°C
• Distancia máxima de transmisión: 10 km
• Velocidad de datos: 10 Gbps
• Tipo de fibra: monomodo
• Longitud de onda: 1310 nm
• Interfaz: LC
Estos módulos ópticos cumplen funciones críticas en centros de datos, redes empresariales, infraestructura de nube y redes de almacenamiento. Su rendimiento sobresale en interconexiones de servidores, conmutación en cascada y otras aplicaciones de gran ancho de banda que requieren conectividad de fibra confiable.
A medida que la transformación digital se acelera a nivel mundial, una infraestructura de red sólida se vuelve cada vez más vital. Las soluciones ópticas avanzadas como el módulo 10G SFP+ representan componentes esenciales en la construcción de arquitecturas de datos preparadas para el futuro capaces de soportar aplicaciones de próxima generación.